04 septiembre 2010

Mi primer R.I.P

A mis 22 años de edad, son más los placeres que puedo contar que los disgustos, más alegrías que tristezas y sin lugar a dudas más fantasía que realidad. A esta corta edad solo contamos con pocas experiencias que de verdad nos hacen crecer; las decepciones, tristezas que van más allá de cualquier trivialidad, la soledad. Jamás decidimos cuando ha llegado la hora de madurar, como tampoco decidimos muchas cosas que nos suceden, todos los días podemos culpar a tal y ha cual por las cosas que pasan o dejan de pasar; al menos yo soy un experto en eso; lo interesante del asunto de crecer es darnos cuenta poco a poco que realmente se trata de que en verdad no hay marcha atrás, jamás la hay, solo podemos aprender de los errores que cometemos y buscar aprovechar este ratico que pasamos juntos en el mismo lugar, ese ratico que llamamos vida.

Suelo divagar para buscar el punto de mi argumento y muchas veces no lo encuentro, de lo que tratan estas líneas más que de la vida, tratan de lo que viene luego de la vida.

Hace muy poco, recibí una bofetada de realidad, la noticia de que un gran amigo ya no estaría más con nosotros, este trágico hecho me ha sacudido como jamás nada lo había hecho, me cuesta un poco escribir esto, pues aun no sé cómo manejar este tipo de situación. Hago largas pausas entre cada párrafo, pensando en la mejor manera de redactar acerca de algo tan difícil como es perder a un ser querido.

Luego de pasar un considerable tiempo apartado de mis amigos, de todos ellos, sin ninguna razón aparente mas allá de las ganas de estar solo, al fin llegó el momento de reunirme con todos ellos para juntos decirle adiós a uno de nosotros, el primero en dejarnos. Para ninguno de nosotros ha sido fácil, entre muchas lagrimas lo seguimos recordando una y otra vez, pues sin importar nada somos una hermandad, fraternidad o solamente un grupo de amigos en donde particularmente me he sentido a gusto con todos y cada uno de ellos, más allá de nuestros defectos, de lo tontos, ruidosos, estúpidos, ridículos, sifrinos, fastidiosos, extraños, callados, gordos, borrachos que podamos ser siempre estamos ahí para el otro.

Apenas estoy empezando a asimilar ésta situación, particularmente se que éste hecho es un paso importante que tuve que dar sin tener alternativa posible, obviamente esto no se trata de mi, se trata de todos y de cómo hemos de afrontar cosas como éstas. No hay mucho que decir acerca de un final, solo podemos jugar con los recuerdos que nos han dejado, con los que aun tenemos al lado y esperar que el viento se lleve poco a poco el dolor que nos han dejado. Esa tontería de que hay que ser fuertes es totalmente cierta, esa estupidez que dicen que no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos también es irrefutable.

Me he convencido que la vida, lo que somos, definitivamente no está en lo que cargamos con nosotros, me refiero a que aquello que llaman el alma si existe, que la tristeza que estamos sudando y llorando no es más que la ruptura de ese vinculo terrenal que compartimos con los amigos. Mucha suerte considero que tengo al sentirme así, pues veo que no estoy vacio, que cada momento compartido, cada momento que empalagosamente atesoramos con los que queremos hace crecer nuestras almas y nos hace ricos. Que en cada amigo que tenemos, dejamos un pedazo de nosotros e igual ellos dejan un poco de sí en nosotros, que los lazos de amistad que hacemos con otros jamás se romperán y que la vida que compartamos sea una sola con amigos, amores y familia.

Solo la paz de otro mundo cubre a quien nos deja, que el amor que le mostramos aquí le compense que no le veremos en algún tiempo, un abrazo que está pendiente y un te quiero que no dio tiempo a que volvieras a escuchar, ya nos veremos de nuevo amigo mío.

Dedicado a la memoria de Francisco Jesús Bordones Pernalete

3 comentarios:

  1. La vida sobre la muerte...

    Este anonimo te dira que te comprende, mas que veras que alrededor de tu vida, mientras mas gente conoscas, mas gente veras irse con el tiempo. Es dificil comprender las ataduras cercanas lo que nos propone la materialidad de nuestros cuerpos, pero residen en los sentimientos del alma lo que de verdad nos une.

    Dicen que hasta el hombre primitivo enterraba a sus osamentas con la esperanza de ver un "mas alla" para sus muertos, esperemos que sea asi... y como yo tambien he perdido esos seres queridos, hagamosle honor a esos caidos que no descanzan en paz, sino todo lo contrario, comienzan el nuevo viaje y un nuevo camino.

    Alter.

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  2. Muy lindas las palabras que le dedicas a tu amigo. Sólo Dios sabe hasta cuando estaremos aquí. Definitivamente lo único cierto con lo que contamos es con los afectos, sean cuales sean. No vale la pena descuidarlos.

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  3. Que difícil es comprender la vida por medio del dolor noo?? Para mi... eso nos ayuda a ser cada día mas fuertes.
    Y la soledad, mi amada soledad, esa es tu amiga, tu hermana, aquella que esta a tu lado, la cual puede ser tu aliada o tu enemiga... Fantástica soledad!!! Ella te puede ayudar a salir de estas situaciones, solo deja que ella te cobije y déjate ayudar por ella.
    Siempre fantásticas tus palabras Igor.

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